Pastor Leonardo Bailey.

Eben- ezer: Hasta aquí nos ayudo Jehová.

(I Samuel 7:12)

            Al escribir esta nota como pastor, sólo se me ocurre mencionar lo dicho por el profeta Samuel, cuando Dios tronó con gran estruendo sobre los filisteos dando una gran victoria a Israel (I Samuel 7:10-12). Sin duda alguna Dios ha tronado a favor de la Comunidad Misionera Bendición durante estos años. Por lo que tambien puedo decir: Grandes cosas ha hecho Jehová nuestro Dios con nosotros, que lo diga tambien la iglesia:  “Grandes cosas ha hecho Jehová nuestro Dios con nosotros”.

Trataremos de recordar como fueron los hechos:

            I. Un profeta desconocido:  I Reyes 13 hace aproximadamente 2 ó 3 años, el Señor envió aquí a un varón de Dios de E.U. Del cual nunca supe el nombre, muy usado por Dios en el ministerio de profeta, con un mensaje que afectaría mi vida y familia, ademas, me daría oportunidades para tocar la vida de muchas personas; diciendo que la red sería arrojada al mar trayendo los peces al Señor.  Dios dijo:  Te voy a usar en la iglesia y te daré diferentes sombreros (ministerios). Además dijo:  Te daré un corazón de pastor y prometió que trabajaría con toda mi familia.  Señalo que habría bendición y promoción; te voy a entrenar y a equipar para que seas pastor.

            El me entregó una cinta (cassette) con el mensaje de Dios para que pudiera ver el cumplimiento al pasar el tiempo.  Les confieso que al principio permanecí un tanto incrédulo de este mensaje; pero hoy cada vez que escucho esa cinta me doy cuenta de que Dios había enviado a un profeta y yo no lo sabía.  He tratado de investigar el nombre de este varón de Dios, pero nadie sabe.

            II. Profetas conocidos:  Luego de eso Dios confirmó su mensaje a través de grandes ministeros como el, pastor Edwin Alvarez, la evangelista Cindy Jacobs de E.U. Y el profeta Colton Wickramarandie de Colombo Sirilanka; que profetizaron con palabras similares, señalando el propósito de Dios en un ministerio nuevo que aún no había nacido, y que contaba con promesas del mismo Dios de Abraham.

            III. Sanando la tierra:  Nunca podré olvidar a un grupo de hermanos preciosos que Dios nos envió de E. U. llamado Sanando la tierra.  Este grupo de jóvenes, vinieron a nuestra nación pagando su propio pasaje con el único propósito de “servir” y como ¡sirvieron!, Evangelizando, visitando los colegios, cantando, trabajando con los niños y predicando. Verdaderamente Dios los había enviado ya que durante la primera campaña que se hizo para fundar esta Iglesia en Bello Amor; ellos trabajaban con ánimo y alegria.  Fueron una valiosa ayuda que Dios nos envió desde lejos; siempre estarán en el corazón de la Comunidad Misionera Bendición, sin duda alguna están sanando la tierra, oremos por ellos.

            IV. Un nombre:  Bendición.  Al aceptar el reto de Dios de establecer una iglesia en el sector oeste de nuestro país, la misma necesitaba un nombre,  Comencé a orar para que Dios me revelará ese nombre, pero yo ya tenía uno en mi corazón que no era Bendición el cuál no voy a revelar.  Al conversar con mi pastor sobre el futuro nombre me sugerió que fuera un nombre que bendijera al creyente y al inconverso.  Entonces Dios trajo a mi mente Bendición, basado en la promesa que le dio a Abraham cuando lo llamó y le dijo…te bendeciré, y engrandeceré tu nombre y serás bendición.  (Génesis 12.2).  Sin duda alguna Bendición es el nombre que Dios nos ha dado y así lo hemos recibido; por eso no sólo debemos recibir bendición, sino ser Bendición para toda nuestra nación.

            V.  Una iglesia: Gracias a Dios por la famalia tan maravillosa que El me ha dado.  Gracias a Dios por mi esposa e hijos que siempre han estado y están dispuestos a decirle sí  a Dios y apoyarme en el ministerio.  Ellos son una verdadera bendición no sólo para mi sino para toda la iglesia, ya que sin su apoyo se haría muy difícil desarrollar la labor en el ministerio. Dios los recompense por su apoyo y sacrificio (que es mucho y muy difícil), siempre les tengo presente, Gracias.

            VI.  Una iglesia: Como Dios llamó a Abraham y levantó una nación que no existía para que fuese su pueblo, así Dios levantó aquí en el Oeste una Iglesia que no existía hace muchos años, para bendecir e inspirar a mucho pueblo para que viva, marche y se guarde en santidad , hasta que Cristo venga.  Durante este tiempo muchas son las personas que he conocido, aprendido a amar y pastoreado. Al escribir esta parte mi corazón se quiebra al pensar en tantos niños hermosos, jóvenes tan llenos de energía, adultos y ancianos tan maravillosos, siempre dispuestos.  A todos quiero decirles que es una tremenda bendición y un gran privilegio que Dios me ha dado al ser su pastor, son un pueblo especial, nación santa.  Adelante, avancemos, la victoria es nuestra en Cristo Jesús.  Dios nos ha levantado como una de las iglesias más firmes de éste país y nuestro compromiso en servirle, y vivir para El.

            VII. Metas:  Son muchas las que tenemos a corto, mediano y largo plazo.  Por eso mencionaré sólo algunas:

            A. Multiplicar nuestra membresía de aquí al próximo año a 1,500 personas mínimo.

            B. El comedor Infantil (ya tenemos el terreno)

            C. Comprar el edificio o un terreno por lo menos de 2 hectáreas.

            Ch. Tener nuestra propia estación de radio.

            D. Levantar un grupo de sacerdotes que amen y sepan lo que es  verdadera mente la oración.  

            E. Fomentar el evangelismo y el discipulado eficaz (grupos familiares, evangelismo persona a persona, etc.)

            F.  Fortalecer y levantar un verdadero culto de niños.

            G. Trabajar con los jóvenes involucrandolos en la obra de Dios.

            H. Fortalecer cada matrimonio.

            I.  Llegar al cielo.

            Finalmente quiero agradecer a Dios la oportunidad que me dió de pastorear a una ovejita llamada Salonika.  Fue una bendición para la iglesia y para mi.  Esta primera nota pastoral fue organizada por ella y aunque ya partió con el Señor, siempre estará en el corazón de ésta iglesia. Nada de tristezas pueblo, ánimo, fe, valor y esfuerzo porque Jehová de los ejércitos, nuestros Dios está con nosotros. Vamos hacia adelante porque Dios no ha comenzado con nosotros.  No olvides esto:  “Te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás bendición”.  Adelante Bendición, la victoria es nuestra.  Amén.