Quienes Somos

RESEÑA HISTÓRICA

Somos una iglesia cristiana, bajo la cobertura del ministerio Apostólico Hosanna y Las Asambleas de Dios. Nuestra congregación, inicia en Semana Santa del año 1999 en el mes de abril, con una poderosa campaña al aire libre, en la barriada Bello Amor, en el distrito de Arraiján, del sector Oeste de nuestro país. Nuestro primer culto oficial, fue el Domingo de resurrección con la asistencia de unos veinte (20) hermanos.

Eben- ezer: Hasta aquí nos ayudo Jehová.

Al escribir esta biografía como pastor, sólo se me ocurre mencionar lo dicho por el profeta Samuel, cuando Dios tronó con gran estruendo sobre los filisteos dando una gran victoria a Israel (I Samuel 7:10-12). Sin duda alguna Dios ha tronado a favor de la Comunidad Misionera Bendición durante este primer año. Por lo que también puedo decir: Grandes cosas ha hecho Jehová nuestro Dios con nosotros, que lo diga también la iglesia: “Grandes cosas ha hecho Jehová nuestro Dios con nosotros”.

 

Reyes 13 hace aproximadamente 5 años, el Señor envió aquí a un varón de Dios de E.U. Del cual nunca supe el nombre, muy usado por Dios en el ministerio de profeta, con un mensaje que afectaría mi vida y me daría la oportunidad para tocar la vida de muchas personas; diciendo que la red sería arrojada al mar trayendo los peces al Señor. Dios dijo: Te voy a usar en la iglesia y te daré diferentes sombreros (ministerios). Además dijo: Te daré un corazón de pastor y prometió que trabajaría con toda mi familia. Señalo que habría bendición y promoción; te voy a entrenar y a equipar para que seas pastor.

El me entregó una cinta (cassette) con el mensaje de Dios para que pudiera ver el cumplimiento de la profecía al pasar el tiempo. Les confieso que al principio permanecí un tanto incrédulo de este mensaje; pero hoy cada vez que escucho esa cinta me doy cuenta de que Dios había enviado a un profeta y yo no lo sabía. He tratado de investigar el nombre de este varón de Dios, pero nadie sabe.

Luego de eso Dios confirmó su mensaje a través de grandes ministros como el, pastor Edwin Álvarez, la evangelista Cindy Jacobs de E.U. y ell profeta Colton Wickramarandie de Colombo Sirilanka; que profetizaron con palabras similares, señalando el propósito de Dios en un ministerio nuevo que aún no había nacido, y que contaba con promesas del mismo Dios de Abraham.

Nunca podré olvidar a un grupo de hermanos preciosos que Dios nos envió de E. U: llamado Sanando la tierra. Este grupo de jóvenes, vinieron a nuestra nación pagando su propio pasaje con el único propósito de “servir” y ¡como sirvieron!, evangelizando, visitando los colegios, cantando, trabajando con los niños y predicando. Verdaderamente Dios los había enviado ya que durante la primera campaña que se hizo para fundar esta Iglesia en Arraiján; ellos trabajaron con ánimo y alegría. Fueron una valiosa ayuda que Dios nos envió desde lejos; siempre estarán en el corazón de la Comunidad Misionera Bendición, sin duda alguna están sanando la tierra, oremos por ellos.

Al aceptar el reto de Dios de establecer una iglesia en el sector oeste de nuestro país, la misma necesitaba un nombre, comencé a orar para que Dios me revelará ese nombre, pero yo ya tenía uno en mi corazón que no era Bendición el cual no voy a revelar. Al conversar con mi pastor sobre el futuro nombre me sugirió que fuera un nombre que bendijera al creyente y al inconverso. Entonces Dios trajo a mi mente Bendición, basado en la promesa que le dio a Abraham cuando lo llamo y le dijo…te bendeciré, y engrandeceré tu nombre y serás bendición. (Génesis 12.2). Sin duda alguna Bendición es el nombre que Dios nos ha dado y así lo hemos recibido; por eso no sólo debemos recibir bendición, sino ser Bendición para toda las naciones.

Gracias a Dios por la familia tan maravillosa que El me ha dado. Gracias a Dios por mi esposa e hijos que siempre han estado y están dispuestos a decirle sí a Dios y apoyarme en el ministerio. Ellos son una verdadera bendición no sólo para mi sino para toda la iglesia, ya que sin su apoyo se haría muy difícil desarrollar la labor en el ministerio. Dios los recompense por su apoyo y sacrificio (que es mucho y muy difícil), siempre los tengo presente, gracias.

Como Dios llamó a Abraham y levantó una nación que no existía para que fuese su pueblo, así Dios levantó en el Oeste de Panamá, una Iglesia que no existía hace cinco años, para bendecir e inspirar a mucho pueblo para que viva, marche y se guarde en santidad, hasta que Cristo venga. Durante este tiempo muchas son las personas que he conocido, aprendido a amar y pastoreado. Al escribir esta parte mi corazón se quiebra al pensar en tantos niños hermosos, jóvenes tan llenos de energía, adultos y ancianos tan maravillosos, siempre dispuestos. A todos quiero decirles que es una tremenda bendición y un gran privilegio que Dios me ha dado al ser su pastor, son un pueblo especial, nación santa. Adelante, avancemos, la victoria es nuestra en Cristo Jesús. Dios nos ha levantado como una de las iglesias más firmes de éste país y nuestro compromiso en servirle, y vivir para El.